El capítulo desarrolla los fundamentos del esquema básico de iluminación como herramienta metodológica para diseñar la puesta lumínica en producciones audiovisuales, articulando criterios técnicos, narrativos y expresivos. A partir de la identificación de cuatro funciones esenciales de la iluminación —luz principal, luz de relleno, contraluz y luz de fondo—, explica cómo cada una contribuye a modelar el volumen de los personajes, regular el contraste, separar la figura del fondo y construir la profundidad espacial de la imagen. Asimismo, analiza la relación entre estas funciones y las fuentes de luz diegéticas, destacando la importancia de adaptar la iluminación a las necesidades dramáticas, al estilo visual, al género cinematográfico y al grado de naturalismo buscado en cada escena. El texto también presenta el esquema básico en planta como una guía para la disposición espacial de las fuentes lumínicas y examina distintas variaciones de este modelo a través de ejemplos prácticos y del análisis de casos cinematográficos, evidenciando cómo las decisiones de iluminación modifican la atmósfera, el verosímil y la expresividad de la imagen. El objetivo general es proporcionar un marco conceptual y operativo que permita comprender las funciones de la iluminación audiovisual y utilizarlas como recursos compositivos para construir imágenes coherentes con las intenciones estéticas y narrativas de una obra cinematográfica.