El presente estudio cualitativo examina las dinámicas de enseñanza de docentes de bachillerato en una institución privada de Machala, quienes, a pesar de poseer una sólida base en áreas como la ingeniería o las ciencias sociales, no cuentan con una formación pedagógica de base. La investigación se estructuró en torno a tres ejes fundamentales: la exploración de sus vivencias en el aula, la descripción de sus procesos de planificación didáctica y la indagación sobre su percepción respecto a la profesionalización docente. Los hallazgos, obtenidos mediante entrevistas en profundidad, revelan que estos profesionales configuran su identidad docente a través de un aprendizaje empírico y resiliente. Al carecer de un marco teórico formal, su labor se sostiene en la observación, la experimentación constante y el apoyo entre pares. Curiosamente, sus metodologías suelen ser participativas y centradas en el alumno, distanciándose de la enseñanza magistral, tradicional y rígida; sin embargo, su formación disciplinar de origen actúa como un arma de doble filo: si bien garantiza el rigor en los contenidos, también restringe su dominio sobre estrategias didácticas estructuradas. En el ámbito de la gestión curricular, los participantes entienden la planificación como una herramienta flexible que debe subordinarse a las contingencias del aula y a los diversos ritmos de aprendizaje, lo que genera una notable distancia entre el diseño documental y la ejecución real. Respecto a la capacitación, existe un consenso sobre su importancia, pero con una demanda clara: la pedagogía debe ser una herramienta operativa y situada, rechazando los modelos abstractos que no ofrecen soluciones inmediatas para el trabajo directo con los estudiantes. La investigación concluye que, aunque la vocación y el instinto permiten a estos docentes desarrollar prácticas innovadoras, su saber intuitivo resulta insuficiente para abordar desafíos complejos como la inclusión educativa y la evaluación formativa. Se evidencia así una contradicción estructural: profesionales que logran resultados individuales valiosos mediante el ensayo y error, inmersos en un sistema educativo nacional con deficiencias críticas. Esto subraya la urgencia de transitar hacia un modelo que armonice la profundidad del conocimiento técnico con la solvencia de la didáctica formal para elevar la calidad educativa de forma integral.