La investigación en ciencias marinas genera volúmenes masivos de datos provenientes de sensores, expediciones y satélites. Sin embargo, existe una "brecha de visualización": los científicos a menudo poseen datos valiosos pero carecen de las herramientas automatizadas o del tiempo necesario para generar representaciones visuales que respeten los principios de percepción humana. La motivación principal radica en democratizar el acceso a analíticos avanzados, permitiendo que investigadores con distintos niveles de habilidad técnica puedan explorar datos complejos, especialmente aquellos estructurados como Linked Data (RDF), que las herramientas de oficina convencionales no logran interpretar.