Numerosas evidencias demuestran que, actualmente, nos encontramos inmersos en una realidad social en la que las instituciones educativas están en crisis; crisis de valores, padres cada vez más ausentes, alumnos desmotivados, políticas educativas poco sustentables, docentes culpables o víctimas del sistema, entre otros. Si bien no es el objetivo de este trabajo determinar las causas que originaron esta crisis nos proponemos reflexionar y analizar el rol del docente y sus posibles acciones para intentar soslayar esta realidad que pone de relieve la necesidad de docentes profesionales competentes y comprometidos con sus tareas educativas, capaces de dar respuestas a las demandas sociales, flexibles ante los recientes cambios curriculares y que demuestren aptitudes en la búsqueda de nuevas estrategias de enseñanza innovadoras y motivadoras.