Es un hecho que el imperialismo tiene un impacto profundo en las vidas y economías de las personas colonizadas y directamente sometidas (D’Altroy et al., 2000; Gosden, 2004; Hastorf, 2017; Logan, 2020; Michieli, 1994; Nunn y Qian, 2010; Sinopoli, 2001). Les arqueólogues han demostrado que este impacto puede tomar una variedad de formas dependiendo de la proximidad de las personas a los centros imperiales, las metas imperiales, la geografía y la abundancia de recursos naturales, entre otros factores (deFrance, 2016; Gascón y Ots, 2020; Gifford-Gonzalez y Sunseri, 2007; González-Ruibal, 2014; Jones, 2016). En menor medida, las investigaciones se han centrado en cómo las comunidades en los márgenes del imperio se vieron afectadas o respondieron a los procesos imperiales en sus fronteras (Sinopoli, 2001; Sinopoli y Morrison, 1995). Esta ponencia explora el impacto de las "ondas del imperialismo” sobre la población indígena del sitio Cormallín, ubicado en lo que hoy es el centro-oeste de Argentina. Aunque no fue colonizada de inmediato, esta área tenía una larga historia de interacción y comercio con los pueblos indígenas del norte que fueron reorganizados por la fuerza luego de la expansión imperial española. Si bien el imperialismo español fue devastador para quienes vivían en el norte (Bárcena y Ots, 2015; Chiavazza, 2007; Durán, 2000; Michieli, 1994), este proyecto se enfoca en las formas de alimentación de los grupos indígenas donde el impacto colonial directo fue mucho más gradual.