El litigio estratégico es una herramienta que tiene como objetivo lograr un cambio colectivo a partir de situaciones singulares. Tomando la definición de Lucas Correa (2008, p. 149), el litigio estratégico "como forma alternativa para enseñar y ejercer el derecho, consiste en la estrategia de seleccionar, analizar y poner en marcha el litigio de ciertos casos que permitan lograr un efecto significativo en las políticas públicas, la legislación y la sociedad civil de un Estado o región. Es un proceso de identificación, socialización, discusión y estructuración de problemáticas sociales, a partir de lo cual es factible promover casos concretos para alcanzar soluciones integrales de modo que sea posible lograr cambios sociales sustanciales”.
El litigio estratégico es un instrumento transformador que se propone influir en los debates sobre derechos y en la formulación de propuestas para una modificación normativa, valiéndose de estrategias jurídicas. Además, promueve el ejercicio del derecho de acceso a la justicia y el cumplimiento efectivo de los derechos humanos con perspectiva de género, basado en tratados y leyes nacionales e internacionales.