Este trabajo investiga los ajustes en la oferta laboral de las viudas tras el fallecimiento de su cónyuge en México. Utilizando datos de la Encuesta Demográfica Retrospectiva (EDER) y un diseño de estudio de eventos, se encuentra un aumento grande y persistente en la probabilidad de trabajar de las viudas tras la muerte de su pareja. Este incremento se concentra en aquellas mujeres que pierden al principal sostén económico del hogar, y el efecto es particularmente fuerte en las viudas más jóvenes y de nivel educativo bajo. Adicionalmente, las viudas reducen su participación en las tareas de cuidado, lo cual es consistente con una reasignación del tiempo hacia el trabajo remunerado. En conjunto, los hallazgos destacan el rol de la oferta laboral como mecanismo de autoseguro frente a un shock negativo de ingreso permanente, en un contexto caracterizado por el alcance limitado de las pensiones de sobrevivencia.