Con el objetivo de evaluar la respuesta del cultivo de girasol al uso de bioestimulantes y su interacción con la fertilización mineral, a través de la producción de biomasa, el rendimiento y sus componentes, se llevó a cabo un ensayo a campo en La Plata, en el cual se evaluó en el girasol la implementación de tres tratamientos de aplicación de bioestimulantes (testigo – FFO y NutriPack) y dos tratamientos de fertilización mineral (testigo y aplicación de 70 kg ha⁻¹ de fosfato monoamónico) en un arreglo factorial. Se evaluó la producción de biomasa, el índice de área foliar (IAF), el rendimiento y sus componentes. Los datos se procesaron por el análisis de la varianza. Los resultados no mostraron efecto significativo de la fertilización ni de la aplicación de bioestimulantes sobre el IAF, la producción de materia seca, el rendimiento ni sus componentes. Esto se debería a las condiciones edáficas y meteorológicas en las que transcurrió el ensayo, que no habrían sido restrictivas para el crecimiento y producción del cultivo. Prueba de ello son los niveles de rendimiento (4100 kg ha-1 en promedio) y el IAF alcanzado (4,5), que superó los valores críticos. Por lo tanto, se rechaza la hipótesis que plantea que la aplicación de bioestimulantes al girasol mejora el crecimiento y el rendimiento del cultivo, y también la segunda hipótesis; que plantea la interacción entre estas dos prácticas. Se puso en evidencia que, ante condiciones favorables de disponibilidad de agua, nutrientes, el girasol no exhibe respuesta a los fertilizantes ni a la aplicación de bioestimulantes como los probados. Sería valioso continuar estas evaluaciones, sobre todo en ambientes con diferentes limitantes a fin de identificar situaciones que permitan prever la necesidad o no de su utilización.