La presente tesis se inscribe en el campo de la restauración del patrimonio arquitectónico, focalizando su atención en la "ruina moderna”, una categoría particular que emerge como un fenómeno disruptivo y a menudo incómodo para los paradigmas tradicionales de valoración y actuación. A diferencia de la ruina histórica —absorbida por el relato cultural como un vestigio aurático cargado de historicidad y pátina—, la ruina moderna interpela desde su cercanía temporal, la crudeza de sus materiales industriales y su frecuente asociación al fracaso de utopías. El objetivo de esta investigación es definir esta categoría patrimonial específica, desentrañar sus lógicas de descomposición y proponer un marco crítico para implementar su intervención que supere las limitaciones de los enfoques convencionales. Su singularidad reside en una serie de tensiones: una notable persistencia formal que coexiste con un profundo vaciamiento de sentido; y un "pecado original" de obsolescencia inherente, tanto funcional programática como material-tecnológica, que la condena a un envejecimiento acelerado y "sin nobleza”. Las "marcas del tiempo" en la ruina moderna no son la pátina ruskiniana, en lugar de ello suelen existir a menudo huellas de vandalismo y abandono que se interpretan como síntomas de una crisis paradigmática o entropía social. Frente a esta especificidad, la tesis critica la tendencia a la restauración a origen de obras Modernas, práctica que corre el riesgo de generar simulacros históricos, una suerte de "re-escritura menardiana” que anula la compleja biografía material del edificio. Como alternativa, se propone y explora el concepto de "nostalgia operativa" (Bretón Belloso, 2014): este enfoque se presenta como una ética de la intervención que valora la pérdida y la fragmentación como elementos constitutivos de lo heredado, buscando activar la memoria crítica del vestigio. Esto supone repensar la autenticidad como un concepto procesual y contextual, que abarca la biografía entera de la obra, con sus transformaciones y su eventual estado de ruina. La investigación ancla estos debates en el contexto de la Modernidad en Argentina, analizando su devenir como una vanguardia truncada. A través del estudio del caso paradigmático de la Casa sobre el Arroyo, se examina la biografía material de la obra, desde su concepción hasta su ruinificación e intervención. Para iluminar la pertinencia contemporánea de estos dilemas, la tesis recurre a ecos conceptuales en la literatura de Borges, el arte urbano de Banksy y las prácticas de artistas como Adrián Villar Rojas e Hisaharu Motoda, que exploran la temporalidad, la autenticidad y la estética de lo ruinoso. En última instancia, se concluye que intervenir en la ruina moderna es un acto que obliga a la disciplina a repensar sus herramientas. Se sostiene que el estudio de estos vestigios ofrece lecciones para una arquitectura futura más consciente de la impermanencia, la resiliencia y la adaptación, en un mundo que demanda mayor atención a la memoria y una gestión más inteligente de sus recursos y su memoria.