El relegamiento de la periferia no es ninguna novedad para quienes venimos analizando la política exterior argentina hacia las regiones que compete nuestro análisis. Pero como novedad debemos relevar la ausencia ya total de dos de las cuatro regiones analizadas (lejano oriente y África subsahariana) y la disminución pronunciada del Magreb en la agenda pública argentina. En cambio, la tendencia a supeditar toda la política exterior argentina hacia Israel se mantiene, con las noticias que involucran a otros países del Medio Oriente como meros accidentes que forman parte de la dimensión de los escándalos mediáticos.
Además, es importante destacar la progresiva desaparición de la información proveída por la Cancillería. Esto fuerza a buscar fuentes alternativas en los medios de comunicación, lo que somete a nuestro análisis a una interpretación de las mismas fuentes. Esta falta de información resta transparencia de las acciones de la Cancillería argentina y somete a la acción diplomática a la disminución de su rol institucional en favor de los vínculos políticos y personales.