En este trabajo analizaremos el tópico del desprecio del lujo, presente en la oda II, 16 y la oda II, 18 de Horacio. A partir de la sentencia vivitur parvo bene, el poeta latino traza un modo de vivir en búsqueda de la austeridad y la serenidad y, a su vez, rechaza el consumo y devoción por las riquezas materiales. En estas odas se observan rastros, alusiones y referencias a las riquezas, a veces explícitas y otras veces encubiertas. Horacio utiliza diversos elementos lingüísticos, ya sean léxicos o figuras retóricas, para contraponer los dos modos de vida: el del lujo y el de la serenidad. Además, aunque cada oda presente un vocabulario particular y contenga vínculos intratextuales, entre las odas se observa una serie de similitudes. Las odas II, 16 y II, 18 abordan los mismos temas, el anhelo de alivio para quien sufre y desea lo suficiente, el desdeño de lo material y finito, y el gozo de la serenidad. Por lo tanto, el autor predica una forma de vivir acorde al estado de tranquillitas animi, en búsqueda de lo necesario en la brevedad de la vida.