Este trabajo propone un análisis comparativo entre dos producciones artísticas que responden a contextos culturales diferentes: por un lado, el Libro de Kells (siglos VIII-IX), un manuscrito iluminado medieval irlandés; y por otro, el afiche "¿Por qué son tan geniales?” (1968) de Edgardo Giménez, ícono del arte pop argentino. El objetivo de la comparación es analizar cómo la construcción espacial en el campo plástico configura una forma de entender el mundo. En este sentido, es central la noción de "construcción espacial”, que permite entender al espacio como una construcción abstracta. La representación mimética a la que la mirada construida desde la racionalización geométrica grecorromana está acostumbrada responde a este modelo específico. Sin embargo, no es la única ni la forma verdadera de construir el espacio, sino que cada sistema de organización espacial se vincula con una concepción específica de la construcción conceptual de la realidad. De este modo, pensamos la obra de arte como un dispositivo anclado a su contexto de producción y circulación, que se inscribe en una serie de códigos que permiten al público comprender y ser parte del espacio que se construye. Hablamos de espacios conceptualizados que adquieren sentido en el interior de una red cultural. En el caso del libro de Kells, por un lado, se busca analizar las imágenes seleccionadas a partir del concepto de construcción espacial, mencionando indicadores espaciales medievales; aportar a su contextualización y explicar el sentido-función de estas ilustraciones que retoman al libro como objeto sagrado en un marco litúrgico. Por otro lado, se busca analizar cómo el arte pop argentino también construye su espacialidad a partir de códigos compartidos por una sociedad. Giménez utiliza los códigos de representación de la publicidad, toma signos reconocibles para la sociedad, los desarma y los pone a jugar en nuevas redes de sentido, sin hacer perder su carácter "mediado”. Por lo tanto, tanto en el manuscrito medieval como en el afiche pop no se busca una representación mimética del espacio presentado, sino que lo visible se organiza en función de una cosmología: lo sagrado en el siglo VIII y la mediatización de la cultura de masas del siglo XX.