El mullu ha caracterizado un hito importante en la religiosidad y economía del Perú prehispánico; pues su manufactura se encuentra asociada a contextos de carácter ceremonial y ritual dedicados al culto de la fertilidad y dualidad andina; su aparición en el territorio peruano fue registrado desde periodos muy tempranos como el Arcaico Tardío, en el valle de Supe, específicamente en el complejo arqueológico de Caral. Por su parte (Shady, 2006) menciona que se encontró un dije de Spondylus princeps asociado a un relleno constructivo, asimismo interpreta su uso y su gran significación religiosa como parte del proceso de interacción a escala interregional de las poblaciones de la zona costera con los asentamientos ubicados en las cuencas interandinas como también con las etnias de la selva andina, esta interacción estaba basada en el intercambio de productos y alimentos propios de cada región.