Este trabajo tiene como objetivo aportar a los debates que se vienen dando dentro del colectivo profesional en torno a la compleja relación entre la dimensión de la investigación y de la intervención del Trabajo Social. Se parte de pensar al Trabajo Social como campo (Cruz, 2020), cuyo surgimiento y desarrollo deviene del movimiento histórico de producción y reproducción de la vida social, que le imprime diversos sentidos y marca su derrotero, configurando proyectos y trayectorias socio-profesionales heterogéneas y ambivalentes. No es una novedad que a lo largo de la historia de su desarrollo y surgimiento como campo profesional (y disciplinar), el Trabajo Social se ha ido caracterizando por su fuerte carácter interventivo; siendo éste uno de los aspectos por los cuales la práctica de la investigación como momento de producción de conocimiento en el campo del Trabajo Social se piensa como algo ajeno al mismo. Dicha discusión si bien tiene largo recorrido, ha generado ciertas tensiones que permanecen vigentes en la actualidad; las que a su vez, trastocan de alguna manera el "deber ser” de una profesión que se ha instituido como meramente pragmática teniendo lugar central el "hacer”. Entendemos que esto nos permite seguir problematizando en función de construir un Trabajo Social que no sólo pueda identificar y reconocer aquellas tensiones y/o contradicciones que le son propias, sino que además las integre en el ejercicio de una reflexión crítica que dé lugar o abra la posibilidad de superación de las mismas, ampliando los marcos de autonomía de la profesión, tendiendo a fortalecer su legitimidad y jerarquización en el campo de las Ciencias Sociales.