Uno de los métodos más utilizados para controlar la corrosión es la aplicación de recubrimientos protectores, compuestos principalmente de una resina disuelta en un solvente, con pigmentos o aditivos añadidos. Considerando la regulación ambiental actual, en los últimos años ha surgido una tendencia a reemplazar los solventes orgánicos por agua y los pigmentos anticorrosivos inorgánicos tradicionales (cromatos, minio, fosfatos, etc) por nuevos aditivos o pigmentos orgánicos naturales, más amigables con el medioambiente.En Argentina, la Ley 25.916 tiene como objetivo promover un manejo adecuado y racional de los residuos domiciliarios (aquellos elementos, objetos o sustancias desechados o abandonados como resultado del consumo y las actividades humanas). La ley busca fomentar la valorización de estos residuos, minimizar su impacto ambiental negativo y reducir al máximo la cantidad de residuos destinados a disposición final. Los residuos pertenecientes a la fracción compostable, no contando con políticas públicas de compostaje centralizado que promuevan la recuperación de estos residuos para apoyar la producción agrícola local, suelen ser descartados en cada domicilio en la bolsa común sin ningún aprovechamiento. En un trabajo previo encontramos que los residuos de yerba mate tienen una capacidad inhibidora superior al 90% sobre una aleación de aluminio (Byrne et al., 2023).En este trabajo se incorpora un extracto acuoso de residuos de yerba mate en una imprimación (recubrimiento de bajo espesor) vinílica y se presentan los ensayos de resistencia a la polarización lineal (Rp) y de determinación de resistencia iónica (Ri) en probetas de acero SAE 1010 imprimadas, con el fin de evaluar la efectividad del recubrimiento.El residuo de yerba fue preparado en el laboratorio mediante una extracción con agua destilada a 80 °C durante 5 minutos, simulando el proceso de preparación de la infusión. Posteriormente, se filtró al vacío usando un embudo Büchner y un matraz Kitasato, junto con papel de filtro de banda negra.