Los recubrimientos con productos naturales de actividad insecticida ofrecen una innovadora protección para superficies constructivas y patrimonio cultural. Se trata de un enfoque más específico, ambientalmente seguro y menos perjudicial para los seres humanos a la hora de combatir el biodeterioro entomológico. En este trabajo, se evaluó la actividad insecticida de aceites esenciales de árbol de té (Melaleuca alternifolia Cheel), de lavandín (Lavandula hybrida E.) y ajedrea (Satureja montana L.) frente a larvas del insecto Tenebrio molitor, con el objetivo de incorporarlos en recubrimientos protectores. Se dispusieron 85 larvas de último estadio en placas de Petri: 5 réplicas de cada aceite y 2 de control, (una con papel solo y otro papel embebido en etanol 70%). Las placas se mantuvieron a 25ºC en fotoperíodo. Se hizo un seguimiento diario a fin de registrar individuos muertos, mudas y agregar alimento desde el inicio hasta la muerte del último individuo (90 días). Se observó que las larvas expuestas a los aceites esenciales tuvieron un retraso en el desarrollo, movimiento más lento y una menor capacidad para reproducirse en comparación con los grupos de control. Por otro lado, los adultos expuestos a los aceites vivieron menos tiempo y no pusieron huevos viables, mientras que los grupos de control tuvieron un período de vida más largo y lograron reproducirse con éxito. Estos resultados resaltan la eficacia de los aceites esenciales evaluados en retardar el desarrollo de los insectos y reducir su capacidad reproductiva, lo que los hace prometedores para su incorporación en recubrimientos destinados a proteger el patrimonio cultural de los daños causados por insectos. En futuros estudios, se ensayarán otras especies afines, como plagas de maderas, materiales de colecciones, archivos y museos, con el fin de desarrollar estrategias de control más amplias mediante el uso de estos biocidas naturales.