Este trabajo analiza el potencial de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) como herramienta de apoyo en el diseño instruccional para la educación secundaria, con el fin de identificar sus aplicaciones prácticas y los principales beneficios y desafíos desde la perspectiva docente.
A través de una revisión sistemática de literatura académica, el estudio explora cómo estas herramientas optimizan la labor docente al facilitar la planificación curricular, la creación de materiales didácticos personalizados y el diseño de instrumentos de evaluación.
Entre los resultados se destaca que la efectividad de la integración de la IAG en el aula depende del desarrollo de competencias específicas como el prompting y, fundamentalmente, de la consolidación del rol del “docente-curador”.
Finalmente, se ofrecen recomendaciones para una integración pedagógica crítica y responsable, que permita aprovechar las ventajas de la IAG sin descuidar los riesgos y limitaciones que conlleva su uso en la práctica educativa.