Durante muchos años, numerosos métodos de tratamiento se han sugerido para maximizar el resultado estético del tratamiento de ortodoncia. Inicialmente, el foco de atención fue la perspectiva del perfil lateral de partes blandas.
En las últimas dos décadas, sin embargo, ha habido un cambio en énfasis hacia el análisis facial estético frontal. Características de la sonrisa que han sido analizadas extensamente incluyen la línea media dental, arco de sonrisa, exposición inciso gingival, proporciones ideales de las piezas dentarias, dándole una gran importancia a los corredores bucales como elemento fundamental en la estética y armonía de la sonrisa.
Arnett y Bergman, Arnett et al, y Proffit enfatizaron la importancia de la estética en la vista frontal. Por lo tanto, es necesario que los ortodoncistas cambien el enfoque del plano sagital al plano frontal durante la evaluación de sus pacientes al planificar y evaluar el tratamiento de ortodoncia.
Un aspecto fundamental en la estética facial es, sin dudas, la sonrisa. La misma es considerada un medio no verbal de comunicación con el otro, una carta de presentación en la sociedad. Es lógico, entonces, pensar que, cada vez con más frecuencia, el paciente se vea motivado a realizar una consulta y un tratamiento con la expectativa de mejorar su aspecto facial y dental. En este punto, es importante aceptar que no existe una única estética facial ideal. Los cánones de belleza han variado con el paso del tiempo y son diferentes entre las diversas culturas y etnias. Como si esto fuera poco, cada individuo tiene una percepción distinta de la belleza, sumándole subjetividad a toda definición. Sin embargo, el común denominador que ha resistido la evolución de este concepto a lo largo de la historia, es la idea de la divina proporción descrita siglos atrás por los filósofos griegos. Es posible no coincidir acerca de si un rostro es bello o no, pero hay algo de lo que no se disiente: si presenta o no proporcionalidad, lo que lo define como armónico. Bajo estos parámetros es que resulta posible valorar la belleza desde un punto de vista más objetivo, eliminando la subjetividad del criterio estético del observador.
La ortodoncia es una de las especialidades que se ocupa del estudio detallado de la estética facial y la proporcionalidad. En los últimos años, ha experimentado un gran cambio con respecto a la concepción de la sonrisa en cuanto a parámetros estéticos se refiere, poniendo énfasis en los tejidos blandos que rodean a las piezas dentarias. Se presentan entonces tres aspectos fundamentales a tener en cuenta para el diseño de una sonrisa armónica: la exposición gingival, el arco de la sonrisa y el tamaño de los corredores bucales.
Cuando una persona sonríe, el espacio dinámico bilateral que aparece entre la superficie vestibular de los dientes posterosuperiores y las mejillas se denomina corredor bucal, espacio negativo o espacio oscuro. La evidencia científica lo clasifica según su dimensión en: amplio, mediano, estrecho o nulo, pero ¿de qué depende su amplitud? Es difícil mensurar el tamaño adecuado que debería tener el corredor bucal, si consideramos las diferencias individuales de cada caso. Sin embargo, numerosas investigaciones han sido casi unánimes en los resultados acerca de que el impacto visual que genera un corredor bucal amplio o exagerado es negativo y considerado como un atributo antiestético.
Mediante este trabajo se analizaron los corredores bucales pre tratamiento ortodóncico de 50 pacientes de consultorios privados de la ciudad de La Plata, con el propósito de verificar la influencia del ancho posterior y anterior de la arcada dentaria superior, y su relación con el tamaño de los corredores bucales. Se evaluaron las diferentes variables con respecto al biotipo facial del paciente.