El idioma guaraní es generalmente asociado con un país específico que es Paraguay. Esto sucede porque la mayoría de su población lo habla o al menos lo entiende, y porque es un país oficialmente bilingüe, que tiene como idiomas nacionales al castellano y al guaraní. Sin embargo, escapa al saber popular en Latinoamérica y el mundo que la familia lingüística tupí-guaraní alberga varios idiomas emparentados. Nos animamos a decir entonces que no existe un solo guaraní sino una pluralidad de lenguas guaraníes que solemos llamar "variedades”. Podemos hablar de variedad si todas están al mismo nivel, sin jerarquizarlas o privilegiando una más que otra, lo que podría pasar con el guaraní paraguayo que se beneficia de más visibilidad por ser ya normalizada, enseñada y reconocida como oficial, y que además cuenta con una academia. Dentro de la familia lingüística del guaraní podemos identificar varias lenguas, con la particularidad de que son habladas por poblaciones indígenas y también criollas en varios países (mbya-guaraní, kaiowa, avá guaraní, paĩ tavyterã, aché, el guaraní paraguayo y el correntino, etc.).