¿Qué es el ser nacional? ¿Existe o es un anhelo ante tanta extranjerización asfixiante? Y si existe… ¿Se puede hablar de un arquetipo o de varios? ¿Cómo se manifiesta el espíritu de la tierra? ¿Qué continuidades y rupturas hay entre el ser nacional del siglo XIX y el del siglo XXI? ¿De qué manera fue la historia haciendo y rehaciendo las representaciones de nuestro suelo y, por ende, de nuestra identidad nacional? Diversas preguntas como estas nos disparan a explorar la cuestión de "lo nacional” y sus representaciones a lo largo de nuestra historia partiendo, según Scalabrini Ortiz y Rodolfo Kusch, de la imposibilidad de pensar una Patria sin partir del suelo y sus raíces. Considerando que sí existe el espíritu de la tierra como aquello que nos genera una identidad con nuestro suelo, que tiene ciertos matices inamovibles y otros que han ido cambiando a lo largo de nuestra historia, nos planteamos explorar la potencia de "la inercia convulsa de los paisajes”, como presenta Raimondi en su poema El verbo inglés ante la acción del fuego.