Los moluscos son el segundo phylum en número de especies y se caracterizan por poseer un cuerpo blando y no segmentado donde se distinguen (para más características véase Darrigran, 2013):
1- La cabeza, de posición anterior, puede estar poco diferenciada del resto del cuerpo, como sucede en los poliplacóforos y bivalvos, o muy diferenciada, como ocurre en el resto de los moluscos. En la cabeza, abre el sistema digestivo con la boca, la cual continúa con un órgano raspador quitinoso característico de los moluscos, la rádula. La misma, salvo en bivalvos, está presente en todos los grupos.
2- El pie, que es ventral, con función primaria de locomoción, puede tener diferentes aspectos. En los cefalópodos está representado por los brazos, tentáculos y el sifón; en los monoplacóforos, poliplacóforos y gasterópodos por una suela reptante ventral; en solenogastres está reducido a un pliegue ventral; y en bivalvos, tiene forma de hacha.
3- Masa visceral dorsal que está envuelta por un repliegue de la pared del cuerpo denominado manto o paleo, a partir del cual se forma la concha, y que deja una cavidad entre él y la masa visceral denominada cavidad paleal, en la cual se localizan las branquias (=ctenidios) y desembocan el sistema digestivo, excretor y reproductor.
Entre los moluscos actuales, se reconocen ocho clases: Solenogastres, Caudofoveata, Polyplacophora, Monoplacophora, Scaphopoda, Gastropoda, Bivalvia y Cephalopoda (Ponder et al., 2019). Aquí presentaremos disecciones de representantes de cuatro de estas clases, a modo ilustrativo, que, si bien representan las características de cada clase, no son extensivas a todos los representantes de cada una.