Los lofoforados son un grupo de organismos, compuesto por los phyla Bryozoa (= Ectoprocta), Brachiopoda y Phoronida, que poseen una característica única denominada lofóforo. El lofóforo es una estructura con función alimentaria por suspensión y se compone de una corona de tentáculos externamente ciliados e internamente ocupados por celoma. Los tentáculos rodean la boca, mientras que el ano se sitúa por fuera de dicha corona (Brusca et al., 2023).
De manera general, en dichos organismos se pueden reconocer tres regiones corporales, una región anterior (prosoma), una región media (mesosoma) y una región posterior (metasoma), cada una con su propia cavidad celómica (protocele, mesocele y metacele, respectivamente). El protocele, que puede estar ausente en algunos grupos, está vinculado a una proyección a modo de labio denominada epistoma; el mesocele corresponde al celoma de los tentáculos del lofóforo y el metacele es el compartimento general del cuerpo.
Los lofoforados son animales sésiles, y como rasgos adaptativos a dicha vida poseen un sistema digestivo en forma de U, y secretan una envuelta externa protectora en la forma de tubos, conchas o exoesqueletos de diferente composición (gelatinosa, quitinosa o carbonática). Son organismos bentónicos y, salvo algunas excepciones, casi exclusivamente marinos.
En este capítulo serán tratados dos de los phyla de lofoforados, los Bryozoa y Brachiopoda.