Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en el Delta Superior del Río Paraná han evidenciado una gran diversidad de prácticas mortuorias en sitios arqueológicos asignados a la entidad arqueológica Goya-Malabrigo (Politis y Bonomo, 2023). Entre ellos destaca Los Tres Cerros 1 (LTC1), ubicado en el departamento de Victoria, provincia de Entre Ríos. Se trata de un montículo de origen antrópico ocupado de manera semipermanente entre 1227 y 560 años AP, en el cual se realizaron tanto actividades domésticas como funerarias (Scabuzzo y Ramos van Raap, 2017).
En el registro bioarqueológico del sitio se encuentran representados al menos 43 individuos de diferentes edades y ambos sexos, inhumados bajo diversas modalidades: entierros primarios, paquetes funerarios, una acumulación ósea y huesos aislados en el núcleo de inhumación. A esta diversidad se le suman los restos fragmentados y termoalterados de un individuo contenidos dentro de un fogón. Mediante el estudio de tales inhumaciones, del relevamiento del pigmento adherido a los huesos, de huellas de corte y de la implementación de diferentes índices de preservación sobre el conjunto (Índices de Fragmentación, de Completitud Anatómica y de Representación Ósea; Scabuzzo et al., 2022), se ha aportado información respecto a la intensa manipulación antrópica a la que estuvieron expuestos los cuerpos, en particular, y el espacio mortuorio, en general. Para complementar estos análisis, resulta necesario abordar en profundidad el estudio de los agentes tafonómicos naturales que intervinieron en la conformación del conjunto.