El primer párrafo del presente trabajo contiene una recapitulación de la teoría del fenómeno de Tyndall en los gases, publicada antes, en nueva forma, basada en la teoría de las invariantes. En el párrafo segundo se aplica esta teoría a la presión de la luz y se demuestra que en una cola de cometa, que experimenta una repulsión de parte del sol, no puede haber hidrógeno.
El párrafo tercero trata del fenómeno de Tyndall en los líquidos y se deduce, mediante la teoría de las fluctuaciones, que pequeñas porciones de un líquido deben ser anisótropas, es decir, los elementos de volumen son microcristalinos. Luego se calcula la absorción (fórmula 73) y la depolarización (75) de la luz difractada. Estos dos efectos están estrechamente relacionados con la birrefringencia eléctrica (efecto de Kerr). La absorción resulta, en substancias cuya constante de Kerr es grande, mucho mayor que según la teoría de Einstein, y esta teoría de Einstein no puede explicar la depolarización.
En los párrafos sexto y séptimo se deduce la absorción debida al fenómeno de Tyndall en soluciones y se calculan numéricamente los valores para soluciones de sacarosa y NaCl en función de la concentración. Luego se generaliza la teoría para substancias ópticamente activas, puras y disueltas.
La parte experimental se ocupa de constatar si en los líquidos existe el fenómeno de Tyndall, discutido por varios autores, y de verificar la teoría.
Diferentes métodos de purificación de los líquidos, destilación en el vacío y ultrafiltración, dan siempre un resultado positivo, y la medición cuantitativa de la depolarización en benzol y sulfuro de carbono confirma las relaciones deducidas teóricamente.
Además, se determina la «forma geométrica» de moléculas de agua y de sacarosa y se demuestra la existencia de Ia difracción molecular en soluciones acuosas de sales inorgánicas.