El turismo en la Provincia de Buenos Aires cuenta con abundante información académica en torno a sus destinos consolidados y a los procesos de desarrollo turístico. Sin embargo, al investigar el periodo 1983-1987 durante la gobernación de Alejandro Armendáriz, la bibliografía tendía a concentrarse en los lineamientos generales de la transición democrática, dejando en segundo plano el modo en que la provincia reconfiguró sus políticas turísticas luego de la última dictadura militar. En este marco, la presente tesina situó su atención en el turismo bonaerense del período, con el propósito de analizar de qué manera la administración radical recuperó, reorganizó y proyectó políticas turísticas —especialmente aquellas vinculadas al turismo social— durante los primeros años del retorno democrático.
Con este fin, se realizó un relevamiento exhaustivo de las leyes, decretos y resoluciones emanadas de la administración provincial entre 1983 y 1987, según los Boletines Oficiales de la Provincia de Buenos Aires, seleccionando aquellas normas que tuvieron implicación directa o indirecta en la planificación, promoción y gestión del turismo en general, y con el turismo social en particular. Paralelamente, se llevó adelante una contrastación con bibliografía especializada en políticas públicas, turismo social y transición democrática. A partir del análisis de esta normativa, la tesina permitió identificar una serie de procesos decisivos: la reconstrucción institucional del área turística, la recuperación de programas de turismo social deteriorados durante la dictadura, la creación de iniciativas destinadas específicamente a la infancia y a los adultos mayores, la modernización de infraestructuras turísticas provinciales y la promoción de eventos culturales, deportivos y patrimoniales en articulación con los municipios.
Los resultados de la investigación demostraron que la gobernación de Armendáriz promovió una política turística que, al reactivar y reincorporar elementos del Turismo Social, buscó democratizar el acceso al ocio. La gestión combinó la inclusión social con la reconstrucción administrativa del sector, demostrando que el turismo provincial fue concebido no sólo como actividad económica, sino como una herramienta de consolidación de la democracia en la Provincia de Buenos Aires.