La vida de Ugo Adam se abre como un abanico de inquietudes, desde la defensa del medioambiente como biólogo, a músico: guitarrista, multiinstrumentista, compositor, escritor, pintor, fotógrafo, cineasta de un estilo particular dentro de lo aleatorio, combinando el movimiento dramático, musicalizando las emociones, y según sus palabras "esculpiendo el tiempo” . "El tiempo cuando no es lineal, deja irrumpir cosas que en el campo del alma tal vez no se perciba”, "todo es un collar de gemas, desarmado, con dijes y cuentas esparcidas por el mar de la vida.” Estas frases que Ugo Adam ha transmitido en las charlas formales e informales nos llevan a reflexionar sobre su gran sensibilidad artística, vislumbrándose dos temas que mueven su percepción del entorno y su interior, como leit motiv de su creación: el mar y el tiempo. El primero se manifiesta tal torbellino de sensaciones, que lo llevaron a viajar por el mundo, presenciar guerras como reportero o cineasta documentalista y como piloto la experiencia en Malvinas lo conmovió al punto de plantearse la finitud, el vacío, su existir en este presente donde se teje su soledad y nostalgia que lo transporta a la evocación en el actual ensamble C222.donde logra conectarse con otros y abandonarse a la experimentación de los sonidos y silencios para trascender en arias y sinfonías muy valoradas por orquestas nacionales como extranjeras.
"El beso del mar”, uno de los títulos de entre los 300 discos publicados, aflora como parte de sus recuerdos de infancia en Mar del Plata y esa vivencia tiñe su existencia.
Este informe es producto de una serie de entrevistas realizadas durante 5 años en diferentes momentos, de manera virtual y presencial.