Desde hace más de quince años venimos analizando problemáticas territoriales que se desatan a la luz de la actividad primaria intensiva flori-hortícola en el seno de familias migrantes en el Territorio Periurbano Productivo Platense (TPPP)*. La actividad hortícola en TPPP, más allá de las reiteradas crisis económicas nacionales, ha ubicado al Cinturón Flori-hortícola Platense como el principal productor de hortalizas a nivel nacional. Esta actividad, hegemonizada por familias migrantes bolivianas desde fines de los años70 se ha extendido hacia el periurbano platense suroeste a través de las avenidas 520, 44 y 66 conectadas por la ruta provincial 36 (RP 36) (Baldini,2020) en dirección hacia la localidad de Poblet (ver mapas N°1). De esta manera se han ido construyendo territorialidades emergentes (Nieto-Aramayo,2022) ancladas en prácticas productivas de perfil familiar y migrante, que ha intensificado la lucha por la apropiación del suelo, generando demandas insistentes de lxs productorxs ante la dificultad del acceso a la tierra.