Se entiende por tumores retroperitoneales a los que se originan y desarrollan por detrás del peritoneo parietal posterior, en ese importante espacio celuloso estudiado por Hartel, en el que se encuentran incluidos órganos parenquimatosos, elementos vasculares, nervios, linfáticos y ocasionalmente restos embrionarios aberrantes, dispersos en cualquier lugar de la atmósfera conjuntivo grasosa, relacionados principalmente con el aparato genitourinario. Puede darse también la posibilidad de que tumores de la vecindad, secundariamente invadan el espacio retroperitoneal.
Constituyen un grupo muy heterogéneo por su origen, pero la ubicación topográfica les da gran analogía clínica, lo que permite agruparlo, con el carácter de una entidad nosológica. A esta ubicación deben sus principales características semiológicas y ella permite comprender las dificultades diagnósticas con que a veces aparecen rodeados en la práctica, pero que al mismo tiempo les confiere una marcada individualidad.