La cartografía social es una herramienta que combina la geografía con la participación comunitaria. Se refiere a la creación de mapas que reflejan las percepciones, experiencias y necesidades de una comunidad específica. Como menciona Pineda (2023), a través de este proceso las personas pueden identificar y representar visualmente aspectos relevantes de su entorno, como recursos, problemas sociales o áreas de interés. La extensión universitaria comprende aquellas actividades mediante las cuales las universidades proyectan el conocimiento generado en la educación e investigaciones más allá del ámbito académico. Esto incluye programas de educación continua, talleres, conferencias, proyectos comunitarios y otras iniciativas que buscan conectar a la universidad con la sociedad. Su objetivo es promover el aprendizaje, la investigación y el desarrollo social, fomentando una relación más estrecha entre la academia y la comunidad (Estatuto UNLP, 2008) Este trabajo se propone explorar la articulación entre cartografía social y extensión universitaria, considerándola una herramienta pedagógica que fomenta procesos participativos, colaborativos y significativos en contextos educativos y comunitarios. Asimismo, se analizará cómo la cartografía social permite la identificación conjunta de problemáticas y la co-creación de soluciones entre universidades y comunidades. Examinaremos su valor para el aprendizaje práctico y el intercambio de saberes en procesos de extensión. A su vez, reflexionaremos sobre su papel en el fortalecimiento de los vínculos entre instituciones educativas y territorios, a fin de identificar sus para incorporar la mirada local en los contextos educativos.