En los años sesenta Mar del Plata, ciudad cabecera del Partido de General Pueyrredón, se consolidaba como destino turístico nacional de sol y playa de Argentina, luego de un proceso de desarrollo iniciado a fines del siglo XIX. A partir de allí, el balneario supo condensar las aspiraciones de los diferentes sectores de la sociedad, de la élite porteña, en un principio, y de los sectores medios y trabajadores, después (Pastoriza y Torre, 2019). A mediados de los setenta el turismo masivo entra en crisis, iniciándose un proceso de degradación, tanto material como simbólica. En rigor, históricamente el espacio turístico tradicional dentro del Partido de General Pueyrredón ha estado constituido por fragmentos urbanos centrados en Mar del Plata, con prácticas turísticas vinculadas a las playas, los casinos y los teatros (Castellucci, 2019).
Este proceso de desarrollo turístico se fue configurando en el cruce del accionar de grupos de interés externos y locales, con diferentes visiones de ciudad. Así, las políticas nacionales y provinciales en materia de turismo, implementadas durante el siglo XX, tuvieron importantes implicancias en el devenir del destino, tanto en la ciudad como en la periferia. Por el contrario, los gobiernos locales concentraron su atención en el espacio urbano y, en especial, en su zona costera. En este sentido, la franja costera de la periferia sur del Partido fue un territorio que desde el gobierno provincial y nacional se constituyó en un espacio de interés donde se erigió un corredor turístico, primero, y la Unidad Turística de Chapadmalal para el desarrollo del turismo social, después; durante la primera mitad del siglo XX. Por su parte, los actores económicos también llevaron a cabo una gestión privada del territorio a partir de una urbanización costera asociada al turismo, sobre la Ruta Provincial Nº 11.
En este contexto se busca analizar las políticas turísticas locales respecto de este espacio costero en la periferia sur, en los años sesenta y setenta, a fin de conocer el papel del Estado municipal en su desarrollo turístico. A partir de un estudio que se enmarca en la historia social de la política en el campo del turismo se buscará echar luz sobre estas décadas de la historia reciente argentina en el escenario local. Periodo durante el cual la ciudad balnearia llega a alcanzar su máximo apogeo y luego comienza a mostrar signos de agotamiento en su modelo de desarrollo basado en el turismo de sol y playa.