La paleopatología es el estudio interdisciplinario de los procesos de salud-enfermedad-cuidados de las poblaciones humanas del pasado, considerando su continuidad y variabilidad a lo largo del tiempo y del espacio. Uno de sus abordajes implica el análisis de las lesiones generadas en huesos y dientes. En este marco, las colecciones osteológicas documentadas –creadas desde comienzos del siglo XX con fines científicos y educativos– cobran especial relevancia. Estas colecciones reúnen restos esqueléticos humanos con información documental asociada (edad, sexo biológico, año de fallecimiento, nacionalidad, causa de muerte, entre otros), lo que las convierte en una valiosa fuente de estudio, ya que permiten analizar distintos procesos en relación con la información premortem de los individuos. Además, constituyen una base para la investigación paleopatológica y para la calibración de métodos aplicados en contextos arqueológicos y forenses.