El objetivo de este trabajo es presentar las experimentaciones efectuadas con el fin de indagar sobre los posibles modos en que el tratamiento térmico pudo haber sido realizado. Para ello se seleccionaron cuatro pigmentos procedentes de La María: dos variedades amarillas y dos rojas, con distinto grado de compactación y dureza. Los mismos fueron tratados térmicamente antes de su molienda. En todos los casos los pigmentos fueron expuestos al fuego en un fogón plano, durante una hora con una temperatura no menor a los 250°. Se emplearon tres métodos distintos: 1) en atmósfera oxidante, arrojando los pigmentos al fuego, 2) en atmósfera reductora, cubriéndolos con una capa de arena para luego encender el fuego encima de ellos y 3) una situación intermedia, es decir, arrojando los pigmentos al fuego para luego cubrirlos con brasas. Posteriormente se registraron diversas características del pigmento incluyendo color, textura, dureza y presencia de otros materiales adheridos (carbones, cenizas). También se testeó su utilidad como pintura.