El Shincal de Quimivil constituye uno de los principales centros políticos, administrativos y ceremoniales de la presencia incaica en el sur del Kollasuyu. Estando situado al oeste de la provincia de Catamarca, en la localidad de Londres (departamento de Belén), las características de su articulación con las tierras bajas orientales continúan siendo poco claras. En este contexto, la frontera ha sido frecuentemente ‘construida’ como un espacio marginal o escasamente integrado, lo que continúa siendo objeto de debate en tanto las fuentes históricas y arqueológicas ofrecen evidencias fragmentarias sobre el alcance de la interacción y las formas de control estatal en estas áreas.
En este trabajo se analizan algunos de los materiales recuperados en la Kancha II del sitio arqueológico El Shincal de Quimivil. Esta es una unidad de tipo recinto perimetral compuesto ubicada en las proximidades de la plaza principal. El conjunto incluye cerámica asignable a tradiciones de las tierras bajas orientales –como Sunchituyoj–, puntas óseas comparables con registros de Santiago del Estero y restos de cáscaras de huevo de suri o choique, configurando un conjunto de elementos que remiten a la presencia de materiales no locales en un espacio significativo del asentamiento. Estas evidencias han sido interpretadas, por un lado, como resultado de la circulación de bienes en el marco de prácticas de congregación y festividad promovidas por el Estado incaico (Bray, 2003) y, por otro, como posibles indicadores de la presencia de poblaciones trasladadas –mitmaqkuna– vinculadas a estrategias de control territorial (Lorandi, 1984, 1991). Sin embargo, consideradas en conjunto, permiten también problematizar estas interpretaciones al inscribirlas en un escenario más amplio de interacción interregional, al evidenciarse la coexistencia de múltiples dinámicas.