El Molino es el único sitio de la red de poblados tardíos del Valle de Hualfín que presenta evidencias de las negociaciones que habrían tenido lugar entre los líderes locales y los inkas en el contexto de expansión del Tawantinsuyu. El sitio se ubica en una loma de unos 70 m de altura, a orillas del río Corral Quemado, y presenta alrededor de 110 estructuras arqueológicas de paredes de piedra. Las estructuras cerradas tienen entre 16 y 18 m2, con un pasillo de acceso, mientras que otras son de mayores dimensiones, con subdivisiones internas y una disposición general concentrada en el sector NE de la loma. Está circundado por una serie de cantos rodados de grandes dimensiones que delimitan parte de la circunferencia del sitio. El tipo de emplazamiento en altura, las barreras para el ingreso –formadas por los bloques circundantes−, los escasos lugares de acceso y el alto grado de visibilidad del entorno le confieren al sitio condiciones de defensibilidad o, al menos, de protección, característica compartida con la mayoría de los asentamientos tardíos del valle, en un contexto de frecuentes conflictos y marcada territorialidad propios del Período Tardío en el Noroeste Argentino.
En Puerta de Corral Quemado, localidad donde se emplaza el sitio, confluyen caminos que la conectan con diferentes puntos del valle y con la Puna, y la convierten en punto relevante para el control del tránsito regional. Esta condición geográfica, junto con la disposición concentrada de las estructuras, hacen de El Molino un caso excepcional entre los sitios de la red de poblados tardíos del valle.