Un tema es el asunto de un discurso, es decir, sobre lo que este trata. Del mismo modo, un tema de investigación (en adelante, tema) es un asunto que concierne al campo de saberes dentro del cual pretendemos investigar.
La definición del tema es, generalmente, la primera instancia en la realización de una investigación y, como tal, contribuye a determinar los pasos subsiguientes, por lo que es necesario definir con claridad el asunto del trabajo. De todas formas, dicho momento no es definitivo. Dado que, desde la perspectiva aquí adoptada, no se concibe el proceso de investigación de modo lineal y cerrado, a medida que se avance en su desarrollo el tema puede ir modificándose en su formulación y en su contenido. Es imposible anticipar si nuestra primera definición es la indicada para la investigación que se ha iniciado. Las reformulaciones se dan sobre la base de la revisión constante, los debates y las lecturas que aportan nuevas claves para lograr un enunciado lo más simple posible.
Este proceso de elección y construcción discursiva requiere de simpleza en sus definiciones dado que la realidad de la investigación es, de por sí, compleja; y, para quienes se inician en este trabajo difícil de delimitar, la mayoría de las primeras ideas son vagas y requieren un análisis cuidadoso para que sean transformadas en planteamientos más precisos.