Las piedras bezoares —gastrolitos formados en los sistemas digestivos o excretorios de ciertos animales— constituyen materiales estrechamente asociados a dimensiones simbólicas en sociedades del pasado, cuya recuperación en contextos arqueológicos resulta excepcional. Su función mágico-terapéutica y su valoración simbólica configuran fenómenos culturales de amplia distribución, con abundantes registros etnográficos que documentan su uso como alexifármacos, analépticos, digestivos, antifebriles y agentes preventivos frente a afecciones de índole física, psíquica y espiritual, tanto de origen natural como sobrenatural (Miguez et al., 2017; Tomassinni et al., 2019; Pelizza et al., 2024).
En este trabajo se analizan, desde una perspectiva zooarqueológica y estadística, las piedras bezoares recuperadas por A. R. González (1960) en las excavaciones de la Gruta de Intihuasi (San Luis, Argentina), actualmente depositadas en la División Arqueología del Museo de La Plata. Este sitio, excavado en la década de 1950 mediante unidades artificiales de gran espesor, presenta una secuencia arqueológica compleja cuya resolución cronológica y estratigráfica ha sido objeto de revisiones recientes, en función de sus fechados radiocarbónicos (Barendsen et al., 1957; Ralph y Stuckenrath, 1962; Heider et al., 2022).
Sobre la base de sus características cristalográficas y de la elevada abundancia de restos faunísticos de guanaco (Lama guanicoe), los bezoares se atribuyen tentativamente a este taxón, especie cuyos bezoares cuentan con una amplia documentación de uso en la medicina tradicional. Posteriormente, se evalúa su relevancia simbólica a partir de la relación entre su frecuencia y el Número Mínimo de Individuos (MNI) de guanaco registrados en la colección. Con este propósito, se construye un "índice de bezoares esperados”, basado en valores actualísticos de distintos artiodáctilos, el cual se contrasta con los datos arqueológicos mediante estadística no paramétrica (prueba de chicuadrado), a fin de determinar si la proporción observada difiere significativamente de la esperada bajo un modelo de ingreso incidental asociado a las carcasas.