El carbonato calcio (CaCO3), un material clásico para observar polimorfismo, viene siendo utilizado desde hace siglos para aplicaciones industriales y como componente de muchos materiales. Recientemente, el tema de su capacidad de transformación de un polimorfo a otro bajo determinadas condiciones (fisiológicas o inducidas externamente) ha tomado un giro interesante: se ha descubierto que esta propiedad puede utilizarse para innovar en el campo de la medicina. Sumado a sus propiedades de alta estabilidad en fluidos biológicos, biocompatibilidad y baja toxicidad, el CaCO3 está siendo estudiado para aplicaciones como el transporte y la liberación de fármacos en el cuerpo humano.