Se ha indagado en el discurso médico decimonónico, su participación protagónica en la construcción del territorio y en la gestación de la ciudad de La Plata, como ciudad capital de provincia que, en el año 1882, dio concreción en el territorio al ideal higiénico urbano de la época (Vallejo, 2007; Vallejo, 2009).
La Plata, a diferencia de otras ciudades y pueblos de la época, no nació espontáneamente, ni siguió estrictamente la matriz indiana que diera lugar a la forma de establecimiento en el territorio producto de la conquista, respondiendo al sistema jurídico impuesto y que fuera conservado con sus rasgos más notorios3 (Barcos, 2012; Morosi & Vitalone, 1993; Vitalone, 1993; Morosi, 2002).
Si bien La Plata obedeció ideológicamente a satisfacer necesidades asociadas a la higiene pública y privada, podemos observar cómo, desde los orígenes de la ciudad higiénica, se dio nacimiento también a una patología urbana, rural y periférica: la decapitación de suelos y las canteras de extracción de suelo en profundidad a la misma vez, lo que presenta aún graves pasivos ambientales en el territorio (Bozzano, 1991).
Las influencias del poder médico de entonces se han evidenciado en diversos espacios de poder, sobre todo políticos y de gestión pública y coadyuvaron en la toma de decisiones en el emblema urbano de fin de siglo XIX: La Plata.
Pero el cuidado de la naturaleza no era el centro del análisis para los higienistas de la época: lo era la salud.
Hacia la década de 1920 y frente a la constatación de la contaminación del Río de La Plata, producto de vertidos cloacales provenientes de Berazategui y de frigoríficos de Berisso (ciudad ribereña, vecina y preexistente a La Plata), se vislumbraba un germen, de "protoconciencia ambiental” en la sociedad (Vallejo, 2009, p. 227).
Por ello, es posible considerar que La Plata ha sido pensada como una propuesta de solución a las problemáticas de higiene urbana de fin de siglo XIX en lo que respecta a su diseño y planificación, pero el lugar de su emplazamiento no ha sido protagónico en tal decisión, con coexistencia y generación de nuevas paradojas higiénicas en la ciudad y en su periferia.