El hombre desde la antigüedad ha criado cerdos, perfeccionando con gran éxito su manejo zootécnico, pero perdiendo en el proceso de industrialización de cría del mismo los límites entre el beneficio productivo y el bienestar animal. El uso de jaulas durante la gestación en cerdas confinadas es el punto más cuestionado por distintas organizaciones mundiales, debido a la escasa superficie otorgada para cada animal y al hecho de la inmovilidad a la que es sometida durante prácticamente toda su vida productiva. El objetivo del presente trabajo fue determinar si el tamaño corporal de hembras varía a través de la gestación, y si las modificaciones corporales que se producen condicen con la superficie de la jaula otorgada para cada animal.