Los estudios de género son transversales a las ciencias sociales. Como historiadora que soy, estoy convencida de que la categoría analítica género, tal como la formuló Joan Scott a mediados de la década de 1980, es una herramienta útil para comprender las relaciones sociales que involucran los ejes que diagraman este libro: archivos, memorias y políticas. Invitada a escribir sobre la situación de los estudios de género a escala local, considero que la presentación de Descentrada. Revista Interdisciplinaria de Feminismos y Género, publicación del Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Género (CINIG), en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata (FAHCE/UNLP), es una excelente ventana para encarar la tarea.