Los estilos de aprendizaje describen las formas en que los individuos perceben y procesan la información. En el ámbito universitario de habla hispana, el Cuestionario Honey-Alonso de Estilos de Aprendizaje (CHAEA) ha sido ampliamente utilizado para su evaluación. Aunque son limitados los estudios que analizan sus propiedades psicométricas en contextos de aplicación. Este trabajo presenta una revisión sistemática de 15 investigaciones centradas en la validez y confiabilidad del instrumento. Se examinan su desarrollo, adaptaciones y procedimientos de validación en poblaciones universitarias. Los resultados evidencian dificultades para replicar la estructura factorial original, niveles de consistencia interna variables y una alta heterogeneidad entre versiones adaptadas, lo que afecta la comparabilidad de los hallazgos. En este contexto, se discuten las limitaciones del enfoque basado en autoinforme frente a las posibilidades que ofrecen los entornos educativos digitales, donde las trazas de interacción permiten acceder a evidencias observables del aprendizaje. Se concluye que resulta necesario avanzar hacia enfoques de medición que integren datos declarativos y observacionales, en línea con las oportunidades que brindan las analíticas de aprendizaje.