Los compuestos nanoestructurados basados en óxidos o hidróxidos de metales conformados por capas bidimensionales han despertado gran interés como materiales de electrodo para dispositivos de almacenamiento de energía debido a su alta reversibilidad electroquímica, buena estabilidad y alta capacitancia específica, además de proporcionar gran área superficial [1]. Entre ellos, los hidróxidos bimetálicos de Co y Ni tienen un alto potencial para servir como electrodos eficientes debido a sus diferentes estados redox (Co3+/2+ y Ni3+/2+) y morfologías ajustables [2].