La creación de la Cátedra Salud, Medicina y Sociedad, en la Facultad de Ciencias Médicas de la ciudad de La Plata, hoy llamada Salud y Medicina Comunitaria, vino de la mano de profundos cambios sociales, políticos, económicos y culturales de nuestra sociedad.
Hace ya varios años se comenzaba a vislumbrar nuevas concepciones de la educación médica en la que las Ciencias Sociales empezaban a asomarse tímidamente en los programas de educación médica, con la finalidad de formar al futuro profesional de la Medicina con una visión más integral del concepto de salud que incluyera lo biológico, psicológico, social y espiritual, este último incorporado en los últimos años. Una sólida formación en ciencias biomédicas es muy importante e imprescindible para la formación básica del médico en el pre-grado pero considero que la misma debe completarse con conocimientos aportados por otras disciplinas como la psicología, la sociología o la antropología, conocimientos cada vez más necesarios para promover el desarrollo de la capacidad de las personas para vivir saludablemente en el marco de su entorno familiar y social.
Todo este aprendizaje es necesario pero no suficiente ya que carece de valor sin una profunda formación en ética y valores humanos. Así como el médico se constituye como la primera medicina para el paciente en su función y con su persona, el docente para con sus alumnos es un referente presencial que muestra una manera de intervenir en el proceso enseñanza-aprendizaje. El paciente en la consulta y el alumno en la clase son reconocidos y admitidos cada uno en su dimensión subjetiva desde la fundamentación ética.