Las arcillas son un grupo de minerales dentro de los filosilicatos que presentan una estructura laminar y propiedades características. Diversos autores han utilizado estos minerales para realizar inferencias sobre las condiciones paleoclimáticas [1] o el grado de diagénesis que los sedimentos pueden haber sufrido, por lo cual el estudio de su origen a través del análisis de los politipos de las arcillas y sus micromorfologías es una herramienta de suma relevancia. El análisis de los politipos de la illita permite la diferenciación entre arcillas de origen diagenético (variantes 1Md y 1M) y detrítico (2M1) [2]. Por otra parte, para confirmar su origen, el análisis de la micromorfología y las relaciones espaciales de los argilominerales resulta indispensable. Una vez confirmado el origen, el porcentaje de capas expansivas de los interestratificados illita-esmectita (I/S) permite conocer el grado de madurez termal al cual fueron sometidos y por ende también el de la materia orgánica, pudiendo así deducir el tipo de hidrocarburo que se haya generado [3]. La Formación Vaca Muerta (FVM) del Jurásico superior- Cretácico inferior es una sucesión sedimentaria marina caracterizada por su composición mixta carbonática-siliciclástica, de grano fino y altos valores de TOC. Estos atributos la posicionan como uno de los principales yacimientos de hidrocarburos no convencionales del mundo.