En el contexto energético actual, las pilas de combustible tipo SOFC se posicionan como una tecnología promisoria para la producción de energía eléctrica de una manera más limpia y eficiente ya que son capaces de reducir las emisiones gaseosas y hacer un uso más eficiente de los combustibles basados en carbono, provenientes tanto de combustibles fósiles como de combustibles de origen renovable (biomasa o biogás), dado que presentan una elevada relación de energía eléctrica generada sobre combustible consumido. Los desafíos incluyen evitar la formación de depósitos de carbono y la reactividad superficial con contaminantes como el H₂S, que pueden afectar la durabilidad del dispositivo. En la actualidad los desarrollos de pilas SOFC existentes operan con un reformador externo de combustible para oxidar el combustible previo a su ingreso al stack de celdas, lo que encarece y complejiza el diseño y construcción del dispositivo. Se busca elaborar estrategias en el diseño racional de electrodos basados en materiales cerámicos y metal-cerámicos nanoestructurados para abrir la posibilidad a la alimentación directa de combustibles en las celdas. Se propone el diseño de electrodos multicapa que permitan separar las reacciones catalíticas y electrocatalíticas en distintas capas funcionales. En la capa catalítica (CC) se podría llevar adelante la deshidrogenación del combustible formando especies de H₂ y CO antes de alcanzar la capa electrocatalítica (CE).