Este texto analiza las estrategias de resistencia comunitaria frente a la ofensiva neoliberal y la violencia estatal en Barrio Nuevo, La Plata. A través de un enfoque de género e interseccional, se destaca el rol central de las mujeres y referentas barriales, quienes ante megaoperativos policiales y problemáticas como el consumo problemático, organizaron actividades lúdicas y espacios colectivos para recuperar el espacio público. El trabajo evidencia cómo los cuidados, tradicionalmente relegados al ámbito privado, se transforman en una herramienta de organización política y territorial mediante iniciativas como la "mesa barrial". Asimismo, se reflexiona sobre la práctica de los agentes estatales y de salud pública, subrayando la necesidad de adecuar las intervenciones institucionales a las verdaderas demandas del territorio. Se concluye que, frente al repliegue del Estado nacional, la construcción asociativa local es fundamental para garantizar derechos y resistir las desigualdades.