A diferencia de lo que sucedió con la investigación sobre tipografía para ediciones (o tipografía para obras impresas), los usos tipográficos urbanos fueron y son en la actualidad muy poco estudiados en el mundo, aún menos en Latinoamérica.
Recién a partir de la década de los años sesenta del siglo XX, se comenzaron a editar algunos trabajos desde la arquitectura y el urbanismo, que integraron a las letras. Más tarde se sumaron algunos trabajos desde el diseño gráfico, aunque la gran mayoría de estos tienen una visión parcial, también asociaron la letra a la arquitectura (tanto las aplicaciones permanentes como eventuales), y suscriben a la idea de los edificios hablantes.
En concordancia con la colega brasilera Priscila Lena Farias, quién desde hace varios años integra un equipo interdisciplinario que se destaca en la indagación de la tipografía y de la epigrafía moderna en San Pablo (Brasil), observamos la ciudad a través de una mirada amplia y estructural que incluye el paisaje tipográfico (Farias y otras, 2009: p. 339).