Muchos de los docentes que hoy se desempeñan en los diferentes escenarios recibieron su formación profesional en los hospitales, bajo un paradigma biologicista, que aún persiste en Cuba y en muchos países del mundo; problema pendiente de ser solucionado por los responsables de la formación de las nuevas generaciones de profesionales de las Ciencias Médicas. Esos docentes nunca realizaron actividades en los centros de salud ubicados en las comunidades, y sus profesores les legaron conocimientos y habilidades relacionadas fundamentalmente con las enfermedades, en salas hospitalarias, donde desarrollaron actividades docente-asistenciales, a través de la observación de la evolución médica diaria de los pacientes asignados.