El presente trabajo relata una de las experiencias pedagógicas implementadas por el Departamento de orientación que se inició en el período del aislamiento social y continúa en la actualidad. La potencia y vitalidad de la escuela para llegar a las casas de les estudiantes se puso a prueba durante este período. Toda la escuela estuvo buscando los modos, creando, pensando, trabajando para educar cuidando y cuidar educando. Y la escuela llegó. Una escuela que hizo saber a les jóvenes cuáles son sus derechos y que vio en el uso y circulación de la palabra de todas, todos y todes una herramienta fundamental de educación y cuidado mutuo e integral. En el marco de las políticas de cuidado en el Bachillerato, desde el DOE diseñamos dispositivos pedagógicos, artesanales y situados. En particular, abordaremos el trabajo realizado con estudiantes de primer año, a través de la plataforma virtual Aulas Web, sobre los vínculos y las redes sociales, bajo los lineamientos del Programa Nacional de Educación Sexual Integral (Ley 26.156/2006). Este trabajo se enlaza con el Espacio de Orientación que cursan los mismos estudiantes en el presente ciclo lectivo. La integralidad de la E.S.I. nos habla de hacer lugar a las diferencias, a lo subjetivo, a lo vivido de modo singular que puede ser compartido entre pares y alojado de modo comprensivo. Tomando lo que va irrumpiendo, haciendo(lo) común. Allí les adultos tenemos la potencia de constituirnos desde una asimetría que hace tope y que potencia los sentidos que van discurriendo en el día a día escolar junto a les jóvenes.