La Hidatidosis o Echinococcosis quística (EQ), continúa siendo la zoonosis parasitaria de mayor prevalencia en Argentina, Uruguay, Chile, Perú y el sur de Brasil. El ciclo del parásito se conoce desde el año 1853, iniciándose en 1864 campañas de educación sanitaria y de control de faena. En 1890 se iniciaron las desparasitaciones caninas programadas con un tenífugo y a partir de 1975 está disponible el tenicida praziquantel, que permite la reducción de los perros parasitados con Echinococcus granulosus y la biomasa parasitaria en el ambiente.
Desde el 2011 se dispone de la vacuna recombinante EG95, herramienta eficaz y rentable que previene la aparición de quistes hidatídicos, en hospederos intermediarios. Los nuevos programas de control deberán manejar el concepto: "Una sola salud, que involucra al ser humano, a los animales y al ambiente”. Deberán contemplar el uso de la totalidad de las herramientas disponibles sobre los focos productivos de EQ. Enfocar en los ciclos doméstico y silvestre, en áreas urbanas y rurales, priorizando al pequeño productor campesino.
Deberán iniciar el programa de control en áreas geográficamente definidas, denominadas áreas prioritarias, por existir perros con echinococcosis, ganado con EQ y fundamentalmente niños con EQ. Aplicará medidas de vigilancia y diagnóstico en humanos, animales y el ambiente; y de prevención, como el control de la huerta, tenencia responsable de los perros y la educación sanitaria de la población expuesta. Deberá priorizar las medidas de control: desparasitación periódica de los perros, control en la faena del ganado y vacunación de los hospederos intermediarios. En la segunda década del siglo 21, los técnicos de los programas de "Control de Hidatidosis” y los responsables de los establecimientos agropecuarios, disponemos del conocimiento, de las estrategias y de las herramientas de vigilancia, diagnóstico, prevención y control necesarias, para controlar la Hidatidosis.